Qué le hacemos a cada cámara antes de venderla: el proceso de taller de Camera Market
Seis pasos, dos horas de trabajo por unidad, y el motivo por el que el 95% de los problemas se quedan en la puerta del almacén.
Cuando una cámara entra a Camera Market —ya sea comprada a un particular, recogida de una tienda que cierra o llegada como parte de un lote B2B— no aparece en la web de un día para otro. Pasa por seis pasos que tardan entre dos y cuatro horas por unidad. Aquí están los seis, y por qué cada uno importa.
1. Identificación y trazabilidad
Cada unidad recibe un ID interno (formato CM-INV-2026-04-XXXXX). Guardamos:
- Número de serie del fabricante.
- Fecha de entrada en almacén.
- Vendedor original (anonimizado si era particular, declarado si era B2B).
- Historia previa conocida (servicio Canon en 2023, etc.) si el vendedor nos la pasa.
Esto nos permite trazar la cámara durante toda su vida en el sistema. Si dentro de 8 meses un cliente nos reporta un problema, podemos ir al log de taller y ver exactamente cómo llegó.
2. Verificación técnica
Aquí es donde se separa una cámara “que funciona” de una cámara “que sabemos cómo funciona”. Comprobamos punto por punto:
- Contador de obturador real — extraído del firmware vía software (ShutterCheck, EOSinfo, MagicLantern para Canon; ExifTool para Sony/Fuji/Nikon). No nos fiamos del declarado por el vendedor.
- Salud de batería — porcentaje real de capacidad versus original. Lo medimos con cargador inteligente y herramientas específicas de cada marca.
- Sensor — bajo lupa LED y disparos test contra fondo blanco a f/22 para detectar polvo, marcas, hongos.
- Pantalla LCD y visor electrónico — píxeles muertos, marcas, túneles ópticos sucios.
- Controles físicos — cada botón, cada dial, joystick, mando de modo. 50 pulsaciones por control en condiciones reales de uso.
- Montura — desgaste de bayoneta, contactos eléctricos oxidados.
- Tropicalización — si el modelo la lleva, comprobamos juntas visibles.
El informe técnico queda guardado en el sistema y se publica en parte en la ficha del producto.
3. Limpieza profunda
Si la cámara pasa la verificación, va a limpieza:
- Sensor — limpieza húmeda con líquido especializado (Eclipse + PEC-Pads) o ultrasonido para cámaras con sistema integrado.
- Contactos eléctricos — cuerpo y bayoneta, con alcohol isopropílico al 99%.
- Alojamiento de tarjetas SD/CF — aire comprimido + bastoncillo seco.
- Ocular del visor y pantalla — paño microfibra + limpiador óptico.
Una cámara que ha vivido 4 años con un fotógrafo profesional puede llegar con polvo en lugares que no imaginas. La limpieza es lo que convierte “usada” en “como nueva visualmente”.
4. Test funcional
Después de la limpieza, 50 disparos reales en distintos modos:
- 10 disparos en manual a velocidades variables (1/60, 1/250, 1/1000, 1/4000) para detectar fallos del obturador.
- 10 disparos en AF servo siguiendo sujeto en movimiento — el típico paso del staff de almacén con un objeto en mano.
- 10 disparos en ráfaga (CH o CL según el modelo) para ver el buffer real.
- 5 segundos de vídeo en 4K si el modelo lo soporta — y 30 segundos en HD para confirmar que no hay deriva de exposición.
- Test de WiFi/Bluetooth — emparejar con el smartphone del staff, transferir 3 archivos.
- Carga completa de batería con su cargador original — confirmar que no hay corte intermedio.
Si algo falla aquí, la cámara vuelve al paso 2 (segundo diagnóstico) o se devuelve al vendedor original.
5. Fotografía y listing
Una vez la cámara ha pasado los pasos 2-4, va a fotografía profesional:
- Fondo neutro gris claro.
- Frontal, trasera, parte superior, parte inferior, ambos laterales.
- Detalle del número de serie.
- Detalle del sensor (con tapa de cuerpo retirada).
- Si la unidad tiene rayaduras o marcas declaradas, foto específica de cada una.
- Todos los accesorios incluidos en una foto de conjunto.
La ficha del producto se redacta basándose en el informe técnico, no en marketing. Si el sensor tiene una mota microscópica que solo aparece a f/22, lo decimos.
6. Clasificación de estado
Asignamos un grado A, B, C o D:
- Grado A: como nueva. Sin uso visible. Caja original presente si la tenemos. Reservado para unidades B2B nuevas devueltas, o particulares con muy poco uso (menos de 5.000 disparos).
- Grado B: uso visible (rayaduras menores en la base del cuerpo, gomas con marca ligera) pero técnicamente perfecta. Es el grado más común en nuestro catálogo (~60% del stock).
- Grado C: rayaduras visibles, marcas más profundas, alguna goma despegada — técnicamente perfecta. Descuento adicional sobre Grado B (15-20% menos).
- Grado D: defecto técnico declarado. Solo vendemos D si el defecto está documentado en la ficha y el precio refleja un descuento agresivo. Ejemplo: una cámara con pixel muerto en la pantalla pero sensor perfecto puede ir a Grado D con -30%.
El cliente sabe exactamente qué compra antes de pulsar “comprar”.
¿Por qué este proceso importa?
Cuando comparas Camera Market con Wallapop o Vinted, el delta de precio es de 100-300 € en la mayoría de modelos. Ese delta paga este proceso: las dos horas de taller, las herramientas, los consumibles de limpieza, la fotografía profesional, el informe técnico, la garantía de 12 meses.
Es la diferencia entre “compras una cámara y rezas” y “compras una cámara y sabes lo que recibes”. Para muchos compradores esa tranquilidad vale el delta. Para otros no — y respetamos esa decisión.